La entrevista de Guayaquil propósitos y resultados

Diego Lo Tartaro


Entrevista en Guayaquil


Ideas Básicas

          Hoy vamos a hacer un sintético análisis de la  entrevista de Guayaquil, desde luego que no dudo que lo que voy a exponer va a generar opiniones encontradas,  pero al igual que con  mi exposición anterior el propósito es el debate y por medio de el  llegar a encontrar la verdad histórica.

          Durante  más de un siglo y medio los historiadores se enrolaron en dos corrientes historiográficas según su origen en: bolivarianos y sanmartinianos,  con apasionamiento patriótico, idealizando a sus próceres, quitándoles  su condición de hombres para transformarlos en héroes míticos.   Esta confrontación solo los llevo a alejarnos de la verdad histórica, preocupados más que en buscar esa verdad sin apasionamientos patrióticos,  confrontaron y este accionar  nos alejo de la realidad histórica, como resultado, lo único que se logro fue confundir y enturbiar los hechos y sus consecuencias.

          Para comprender y poder hacer este análisis tome tres componentes: el terreno en que se desarrollarán los hechos, las circunstancias y luego los hombres que serian sus protagonistas.

El escenario.

          La Conquista de América básicamente la llevan adelante tres potencias europeas,  España su descubridora,  Portugal   y solamente en una mínima parte   Inglaterra.
 
          De este análisis vamos a excluir la parte de América portuguesa porque la misma se mantuvo unida y compacta por la corona,  luego consolidada con el traslado de la misma a América por las circunstancias que se vivían en Europa, la invasión napoleónica a la península ibérica.

          La inglesa no tiene ninguna implicancia en el resto de América. Si la tiene la revolución americana en lo que hace a sus ideas sobre  la  libertad y la  republica.   Esto  si tendría una importancia fundamental en todo lo hace a la emancipación americana y en el espíritu de Guayaquil.

          España se encuentra en América,  ante todo un continente con pueblos que tienen culturas  muy desarrolladas  y con gran población: Aztecas, Mayas,  Incas.   A  diferencia de  Inglaterra y Portugal que  solo encuentran grupos minúsculos y dispersos de aborígenes incultos.
 
          Quienes toman a su cargo inicialmente la conquista española son en su mayoría  aventureros incultos (por ej: Pizarro, Almagro),  otros no como
Cortés,  pero a todos los unía  y movía un común denominador,   la codicia por el  oro y la plata,  que estas tierras tenían en abundancia.  Junto con ellas va la Iglesia, esta lleva como propósito la evangelización. Porque hago esta pequeña observación,  porque la América española esta y queda poblada por sus primeros habitantes,  los pueblos originarios a los que se incorporan los españoles con sus costumbres,  cultura y religión. Estos pueblos tendrían una importancia desiciva en la conformación  cultural y política de la América española, que se prolongaría en el tiempo hasta nuestros días.

          Muy por el contrario la conquista de los pueblos originarios de Norteamérica con excepción del sur de California y Texas, como así también de la Florida que son evangelizadas por los españoles,  el resto recién se concreta mediante la conquista militar y recién  cuando el resto de América se había independizado.
   
          Esto desde luego  conforma un escenario fundamentalmente diferente entre la América española y la inglesa y  por lógica consecuencia un futuro diferente.

 Los dos protagonistas: Bolívar y San Martín
   
          Los orígenes y formación de Bolívar y San Martín son indudablemente muy diferentes, Bolívar es un americano cuya familia es opulenta y con fuertes raíces locales, no olvidemos que la sociedad caraqueña estaba conformada  de españoles y criollos que compartían los cultivos y negocios del café, el algodón, el  tabaco y el cacao,  que a fines del siglo XVIII significaban entre el 30% y el 100% de sus exportaciones, estos cultivos requerían de mano de obra intensiva.  Por otra parte esta riqueza generaba  conflicto de intereses entre españoles y criollos, prueba de ello es la actitud del Coronel del Batallón de Milicias  D.  Juan Vicente Bolívar,  padre del futuro libertador,  (de quien este no guardaría recuerdos personales por el hecho de que murió cuando el tenia apenas dos años y medio).    En 1782  junto con dos distinguidas personalidades de Caracas  se dirige por carta a Francisco Miranda por el trato  y “tiránicas providencias e insultos” que daba el  “maldito Señor Ministro Gálvez” a los americanos  “sin importarle estirpe, rango o circunstancias como si fuesen esclavos viles”.

          Es decir Bolívar conoce y padece  los problemas locales, su familia es parte como diríamos hoy del establishment.  Luego su juventud que transcurre en Europa le da una visión más completa y real del mundo,  de su tiempo y sus circunstancias.  En el están la conjunción de lo americano y lo europeo, por ello su visión más republicana de la forma de gobierno.
 
          San Martín es accidentalmente un americano, tiene un desconocimiento total de la tierra que lo vio nacer.  En su primera infancia cuando partió para España,  no tenía ni dejo  familia, ni amigos,  ni bienes,  es decir no tenía nada que lo arraigara a ella. Su vida de niño, adolescente y adulto la   hizo en España,  Su formación,   su pensamiento, y sus actitudes son las de un militar europeo. Sus ideas  de gobierno favorables a la monarquía,  Nada hay en su personalidad que pueda tener rasgos americanos.

          La revolución americana  que había comenzado en la primera década del siglo XIX, se ve favorecida por  la aparición de Napoleón en el escenario europeo, que  obliga a todos los estados del viejo continente a destinar todos sus recursos materiales  y humanos a combatir al nuevo conquistador imperial. Esta situación las lleva a desatender a sus posesiones en América, como  consecuencia lógica los movimientos revolucionaros se multiplican, las revoluciones se extienden y fortalecen.  Pero en  junio de  1815,   luego de la batalla  de  Waterloo,  Europa respira nuevamente los aires de la paz y la tranquilidad de los antiguos regímenes. Consecuentemente vuelve a poner la vista en sus colonias. Las nubes de la tormenta que habían ensombrecido al cielo europeo por  muchos años,  ahora se hacen presentes en el horizonte de América, los criollos toman conciencia que la situación  requerirá de valor, unión,  firmeza y serenidad ya que la lucha se avecina,

          Los años trascurridos durante el inicio del siglo  habían generado la aparición de hombres valientes capaces y decididos a jugarse por las libertades  que habían comenzado a lograr.  Sin embargo seria solo en dos hombres providenciales San Martín y Bolívar, en quienes  habitaba en sus espíritus e intelectos la genialidad de materializar esos propósitos.
 
          No voy a explayarme en las gestas libertadoras de estos dos hombres, pero si en las circunstancias en que el destino de América y de ellos,  se encontraban en momentos decisorios, Los hechos se venían produciendo con rapidez,  ambos venían  con los laureles en sus sienes de la libertad y la gloria.  Sin embargo en muy diferentes condiciones llegaban  al encuentro

Las circunstancias:


          El lugar del encuentro de los dos Libertadores es Guayaquil, ello acontece  los días 26 y 27 de julio  de 1822, se reúnen en privado y sin la presencia de terceros. El primer día  permanecen a puertas cerradas hora y media, el segundo día cuatro horas. Lo tratado entre ambos hombres solo se puede deducir ya que ambos guardaron secreto.  ¿Entonces como podemos desentrañar el secreto de Guayaquil? analizando las circunstancias, las personalidades de estos dos hombres, los propósitos y los resultados de este encuentro.
 
          Como lo expusiera en mi anterior charla,  Guayaquil es el lugar de encuentro entre los dos hombres más poderosos de la América del Sur, a uno lo acompañaba  el éxito y sabía que quería y como obtenerlo.  El otro llegaba con serios problemas de poder irresueltos, desgastado, falto de apoyo político,  de recursos y de hombres y por otra parte seriamente resistido por los sectores más conservadores de Lima.  En estas condiciones,  debía enfrentar una muy seria situación militar,  con un ejercito español, mucho más numeroso que el del, por otra parte intacto y experimentado.   
          
          Bolívar, idealista, altivo, espontáneo, oportunista, arrebatado, intuitivo, soñador con un espíritu capaz de genialidades,

          San Martín, noble, austero, frío, prudente, reservado, inteligente, racional, observador, que medita todos los pasos a dar en todas las circunstancias y con un profundo sentido de la realidad y las circunstancias que lo redaban y le tocaban vivir.

     Sintetizando:
                          Bolívar: un republicano, por origen.
                          San Martín: un monárquico por origen y formación.

          A que voy con estas semblanzas, a que cuando ya estos dos hombres se encuentran por primera y única vez en Guayaquil,  están en la cumbre de sus vidas,   sus personalidades  y obra eran conocidas en el mundo, que  los observaba,  sabían que sus  desiciones tendrían un  importancia  definitiva para la conformación de esta parte de América.

          La reunión de  estos dos hombres se produce en Guayaquil, ninguno de los dos dejo testimonio escrito de las mismas, solo se sabe por comentarios muy escuetos,  aislados y personales que cada uno dejo.  Por ello solo tenemos para indagar: sus condiciones, las circunstancias y  luego sus resultados.

DEVELANDO EL MISTERIO
 
          El gran misterio de Guayaquil creo que está expuesto con franqueza,  ironía  y resignación  en la carta de San Martín dirigida a Bolívar  datada en Lima el 29 de agosto de 1822 en la que expresa ”Querido General …..Los resultados de nuestra entrevista no ha sido lo que me prometía para la pronta terminación de la guerra: desgraciadamente yo estoy firmemente convencido, o que usted no ha creído sincero mi ofrecimiento de servirle bajo sus ordenes con las fuerzas a mi mando, o que mi persona le es embarazosa.”  Luego se explaya sobre como están sus fuerzas,  las españolas y la realidad de las circunstancias que se deben afrontar,  como así también sus dificultades materiales y políticas.  Le advierte “ No se haga usted ilusión, general: las noticias que usted tiene de las fuerzas realistas son equivocadas…”.   Mas adelante dice: “…porque estoy íntimamente convencido que sean cuales fueran las vicisitudes de la presente guerra, la independencia de la América es irrevocable; pero también lo estoy  que su prolongación causara la ruina de sus pueblos y es un deber sagrado para los hombres a quienes están confiados sus destinos, evitar la continuación de tamaños males.   En fin, general, mi partido esta irrevocablemente tomado: para el 20 de mes entrante he convocado el primer Congreso del Perú y al día siguiente  de su instalación me embarcare para Chile, convencido que solo mi presencia es el único obstáculo que le impide a usted venir al Perú con el ejercito a su mando”
“Para mi hubiera sido el colmo de la felicidad  terminar la guerra de la independencia bajo las ordenes de un General a quien la América del Sud debe su libertad: el destino lo dispone de otro modo y es preciso conformarse. No dudando que después de mi salida del Perú el gobierno que se establezca reclamara la activa cooperación de  Colombia, y que usted no podrá negarse a tan justa petición, antes de partir remitiré a usted una carta de todos los jefes cuya conducta militar y privada, pueden ser a usted de utilidad su conocimiento”.
 
          He aquí expresado en San Martín, una sutil  forma de juzgar  y disentir  con los propósitos que animaron la acción de Bolívar en Guayaquil.

          Finalmente aparece en San Martín el espíritu masónico que ambos  practicaban  y el velado recordatorio  del compromiso  al secreto   “Nada diré a usted sobre la reunión de Guayaquil a la República de Colombia, permítame usted General le diga que creo no era  a nosotros a quien  pertenecía decidir este importante asunto: concluida la guerra, los gobiernos respectivos lo hubieran tranzado, sin los inconvenientes que en el día pueden resultar a los intereses de los nuevos estados de Sud-América.”
“He hablado a usted con franqueza, General,  pero los sentimientos que expresa esta carta quedaran sepultados en el más profundo silencio: si se  trasluciere, los enemigos de nuestra libertad podrían prevalerse para perjudicarla, y los intransigentes y ambiciosos para soplar la discordia.”
      
          El  pensamiento o sueño  de Bolívar,  el circunstancial dictador y finalmente libertador era la conformación de los Estados Unidos de Sud América.  No dudo,  que en sus pensamientos y propósitos confluyeron   lograr la Gran Colombia. La convicción del  error de su  evaluación estratégica  lo expresa con absoluta claridad en la carta que Bolívar dirige a Sucre el 7 de noviembre de 1825, donde  le dice: “El genio de San Martín nos hace falta y solo ahora comprendo el porque cedió el paso para no entorpecer la libertad que con tanto sacrificio había conseguido para tres pueblos”.   Por eso la gran frustración en los últimos años de su vida cuando antes de su muerte dice: ”De América lo único que se puede hacer es emigrar” e aquí la gran paradoja de su vida: su sueño se atomiza.

          San Martín  con formación europea y con una visión más inglesa,  piensa en Estados independientes.  San Martín se retira ante la negativa de Bolívar a continuar emancipando para formar  nuevos estados.
 
          El resultado era previsible, si bien coincidían en el propósito,  la  libertad de estas tierras, diferían en cuanto a su estructura y organización política, he aquí  sintetizada en la convergencia la disidencia,  que con inteligencia y sabiduría lograron superar arribando a un acuerdo, conveniente  para uno y desventajoso para el otro,  pero supieron preservar el objetivo, logrando así su concreción. A  mi  modo de ver las genialidad de Bolívar fue la de seguir solo, la sensatez y desprendimiento  de San Martín la de retirarse.  Ambos respetan hasta la muerte el secreto masónico.

CONCLUSIÓN
 
      Sintetizando;  

         De la Entrevista de Guayaquil se desprende que en lo inmediato hubo un ganador Bolívar,  pero en el tiempo resulto San Martín. ¿Por qué?  El sueño de Bolívar los Estados Unidos  de Sud América nunca se concretaría. Los Estados Americanos independientes buscados por San Martín son la América Latina de hoy.  Bolívar sin proponérselo materializa el propósito de San Martín, este en el ostracismo ve concluido y materializado su  proyecto. La historia ese justo Juez, nos demuestra que en Bolívar encontramos al caudillo victorioso. En San Martín el estadista consumado.   A ambos los aguardaba  un destino común el morir en la soledad,  abandono, y olvido de quienes gozaban de la libertad por ellos dada, solo esperanzados en que la historia los revindique.  

         E aquí finalmente la gran ironía  histórica entre las circunstancias sus hechos y sus resultados:
 
     El propósito de San Martín lo termina concretando Bolívar.  
 
     El sueño y aspiración de Bolívar se pierde en las ambiciones y egoísmos de los hombres que lo acompañan.  

          Esta es la gran paradoja  de estos dos hombres,   majestuosos como Los Andes que les dio el escenario para la realización de sus hazañas.

Señores Muchas Gracias.

Buenos Aires, 20 de septiembre de 2014
Centro de Oficiales de las Fuerzas Armadas (COBA) 
 

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